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Supervivencia en la UCI Neonatal: Entendiendo el «idioma» de los médicos

Entrar por primera vez en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) es como aterrizar en otro planeta. Hay luces tenues, incubadoras que parecen naves espaciales y, sobre todo, un sonido constante de pitidos y alarmas.

Pero lo más confuso al principio suele ser el idioma. De repente, te encuentras rodeado de médicos y enfermeras maravillosos que hablan de saturaciones, bradicaridas, CPAP o sondas. Asientes con la cabeza, pero por dentro te preguntas: «¿Qué significa todo esto? ¿Mi hijo está bien?».

En Premálaga sabemos que el conocimiento da tranquilidad. Por eso, hemos preparado este pequeño «diccionario de traducción» para ayudarte a entender qué dicen los informes y de qué hablan las enfermeras cuando cuidan de tu pequeño guerrero.

1. Los Signos Vitales (Lo que dicen los monitores)

Esos números de colores en la pantalla son los que nos tienen a todos mirando obsesivamente el monitor.

  • Saturación de Oxígeno (SatO2): Es el porcentaje de oxígeno que tiene la sangre de tu bebé. Lo ideal suele ser por encima de 90-92% (aunque depende de cada caso). Es el número que más vigilamos los padres.
  • Desaturación («Desat»): Ocurre cuando ese nivel de oxígeno baja del límite establecido. Si oyes que dicen «ha hecho una desaturación», significa que el oxígeno bajó momentáneamente.
  • Bradicardia («Bradi»): El corazón de los bebés va muy rápido. Una bradicardia es cuando el ritmo cardíaco se vuelve más lento de lo normal. En prematuros es muy común y suele ir acompañada de una bajada de oxígeno.
  • Apnea: Es una pausa en la respiración. Suena aterrador, pero es extremadamente común en los prematuros porque su cerebro aún está aprendiendo a respirar de forma continua. A veces el bebé vuelve a respirar solo y otras veces la enfermera le hace un pequeño estímulo (le toca el pie o la espalda) para recordarle que debe seguir respirando.

2. Ayuda para Respirar

Los pulmones son a menudo el órgano que más necesita madurar. Aquí tienes los términos clave:

  • CPAP (Se pronuncia «cipap»): Esas «gafitas» o gorrito que ves en muchos bebés. Envía aire con una presión suave pero constante a través de la nariz para mantener los pulmones abiertos y que al bebé le cueste menos respirar.

  • Surfactante: Es un líquido «mágico» que recubre los pulmones por dentro y evita que se colapsen. A muchos prematuros se les administra este medicamento poco después de nacer para ayudarles a respirar mejor.

  • Intubación: Cuando el bebé necesita más ayuda que la del CPAP, se le coloca un tubito suave en la tráquea conectado a un respirador que hace el trabajo por él hasta que tenga fuerzas para hacerlo solo.

3. Alimentación y Nutrición

Comer cansa mucho, y los prematuros necesitan guardar esa energía para crecer.

  • Sonda Nasogástrica (SNG) u Orogástrica: Un tubito fino que va desde la nariz o la boca hasta el estómago. Por ahí reciben la leche (materna o de fórmula) porque aún no tienen el reflejo de succión y deglución coordinado. ¡Verás qué alegría el día que se la quiten!

  • Nutrición Parenteral (NPT): A veces verás una bolsa amarilla conectada a su vía intravenosa. Es «comida» directa a la sangre (vitaminas, grasas, proteínas) para asegurar que no le falte de nada mientras aprende a tolerar la leche.

4. Otras palabras que escucharás a diario

 

  • Incubadora: Su primera casita. Mantiene el calor y la humedad exacta que necesitan, ya que ellos aún no saben regular su temperatura corporal.
  • Método Canguro: ¡La mejor medicina! Consiste en colocar al bebé piel con piel sobre el pecho de mamá o papá. Está demostrado científicamente que estabiliza su respiración, su corazón y les ayuda a crecer. Además, es vuestro momento de conexión.
  • Ictericia: Cuando la piel del bebé se pone amarillenta. Es muy normal. Se soluciona con Fototerapia (esas luces azules que les ponen encima como si estuvieran en una cabina de bronceado).

Un consejo final de padres a padres

No te agobies tratando de memorizarlo todo hoy. La UCIN es una carrera de fondo, no un sprint.

Lo más importante es que nunca te quedes con la duda. El equipo médico está ahí para cuidar a tu hijo, pero también para cuidarte a ti. Si no entiendes algo, pregunta: «¿Me lo puedes explicar otra vez con palabras sencillas?». Tienes todo el derecho del mundo.

Y recuerda, en Premálaga hemos pasado por lo mismo. Si necesitas que alguien te explique, te escuche o simplemente te dé un abrazo, aquí estamos.

¿Te ha parecido útil?

¿Hay alguna otra palabra «rara» que hayas escuchado y no sepas qué significa? Déjanosla en los comentarios y te ayudaremos a descifrarla.

Comparte este artículo con otros papás de la UCIN, ¡seguro que les viene genial!

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